martes, 9 de febrero de 2010

Cincuenta años repicando

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Como todo buen Pastoreño sabe, este año 2010 es un año especial por muchas razones. Desde estas líneas quiero resaltar una de ellas, como es el 50 aniversario de nuestra Ermita Pastoreña.

Muchos son los recuerdos que tenemos junto a ella, de romerías vividas, de candelarias y de todos los actos que allí, en ese lugar tan especial, se han llevado acabo.
Una Ermita que encierra un sentimiento de orgullo para el Pastoreño, ya que fue construida gracias a la ayuda y la colaboración del pueblo. Ese pueblo que estableció en Los Pajares unos cimientos de fe indiscutible hacia nuestra bendita madre, la Divina Pastora de nuestras Almas.

Ermita de amor Pastoreño, construida por y para ella, donde en esa llamada “fiesta del ladrillo” todos aportaron lo que pudieron sin escatimar esfuerzo alguno. Donde ladrillo a ladrillo están representados el corazón de esos Pastoreños que hoy están junto a nuestra Pastora en el risco del cielo, de esos Pastoreños que vivimos en la actualidad y de los que vendrán en un futuro. Un lugar que nos une a todos los Pastoreños , que cada vez que pasamos por ella o cada vez que escuchamos el repique de sus campanas nos llena de alegría y nos hace sentirnos orgulloso de tenerla.

Por todo esto, el 50 aniversario de nuestra Ermita es algo muy importante, algo que no podemos olvidar, ni podemos dejar escapar, porque como dice un buen amigo mío “2010 es el año de la Ermita, Santuario de la fe Pastoreña, 50 años repicando a gloria no son pocos, tenemos mucho que celebrar”.

¡Viva la Pastora Divina!
¡Viva siempre la misma!
¡Viva con la que nadie puede!
¡Viva la Reina de Cantillana!


David Payán Campos

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1 comentario:

juan.gf dijo...

te felicito por tu artículo, y apostaria porque esta efeméride se dedicase a todos los pastoreños que an´nimamente hicieron posible la construcción de nuestra ermita, y no aparecen en ninguna inscripción.